Contenidos
- Las historias inspiradoras están demasiado bien montadas
- Esperar a tenerlo claro es la forma más eficaz de no empezar
- La constancia está sobrevalorada, pero no por lo que parece
- Cuando una decisión ajena te cambia la vida
- Dieciocho meses de trabajo para que una noticia parezca fácil
- La inteligencia artificial y la pregunta que importa de verdad
- Lo que haremos cuando algo se rompa
- Preguntas Frecuentes
Hay una pregunta que merece más tiempo del que parece y que puede cambiar por completo la historia que te cuentas sobre este año: ¿qué se te ha roto?
No hace falta que se lo cuentes a nadie. No es una pregunta para quedar bien, ni para construir una historia bonita en redes, ni para recibir aplausos. Es una pregunta incómoda porque, muchas veces, sabemos perfectamente qué se rompió, pero no tenemos ni idea de qué hacer al día siguiente.
Quizá perdiste un trabajo. Quizá te reemplazó una herramienta. Quizá un proyecto en el que habías puesto años dejó de tener sentido. Quizá una relación se desgastó. Quizá simplemente llevas meses haciendo cosas sin saber si van a servir para algo.
Y aquí viene la parte que casi nadie cuenta: cuando algo se rompe, no llega una epifanía. No aparece una música épica de fondo, no tienes de pronto un plan a cinco años y no sabes exactamente qué piezas debes mover para arreglarlo todo.
Lo que viene después suele ser un lunes. Y luego otro lunes. Y después otro.
Las historias inspiradoras están demasiado bien montadas
Nos encantan las historias de alguien que tocó fondo, tomó una decisión difícil y resurgió. Escuchamos entrevistas, charlas y podcasts donde todo parece tener una estructura perfecta: problema, decisión, éxito.
Pero una vida no ocurre así. La historia real casi nunca tiene una estructura tan limpia.
Cuando comprimes años de una persona en una conversación de una hora, da la impresión de que la rotura y la solución estuvieron pegadas. Algo salió mal y, casi inmediatamente, aquella persona tomó el rumbo correcto. Desde fuera parece sencillo unir los puntos cuando todo ya ha pasado.
El problema es que el montaje se come justo la parte que más necesitamos entender.
Se come los meses en los que esa persona no era inspiradora. Los días de incertidumbre, de enfermedad, de soledad, de frustración o de puro aburrimiento. Los días en los que no sabía si estaba avanzando o simplemente aguantando. Los días en los que sacar la basura, responder un correo o sentarse una hora a trabajar ya era suficiente.
Nadie graba los meses del medio. No tienen un plano bonito. No tienen banda sonora. No suelen acumular likes. Pero son la parte que sostiene todo lo demás.
Esperar a tenerlo claro es la forma más eficaz de no empezar
Muchas personas esperan el momento de claridad. Ese día en el que por fin todo encaja, se despeja la cabeza y aparece el camino correcto.
Ese día, normalmente, no llega.
No porque no haya soluciones ni porque sea imposible salir de una situación complicada, sino porque la claridad suele ser consecuencia de moverse, no el requisito previo para hacerlo. Primero haces algo pequeño. Luego otro paso. Luego cambias de dirección. Luego descartas una idea. Y mucho más tarde entiendes qué estabas construyendo.
Si estás esperando una gran revelación para levantarte del sofá, cambiar de profesión, iniciar un proyecto o retomar algo que abandonaste, puedes quedarte ahí demasiado tiempo. En cambio, si aceptas que el día siguiente seguirá siendo normal, quizá incluso malo y aburrido, puedes empezar sin necesidad de sentirte preparado.
Esto no es romanticismo sobre el sufrimiento. Tampoco se trata de convertir cada dificultad en una lección obligatoria. Se trata de entender que el proceso rara vez se siente como progreso mientras lo estás viviendo.
La constancia está sobrevalorada, pero no por lo que parece
He dicho alguna vez que la constancia está sobrevalorada, y merece un matiz importante.
No está sobrevalorada porque no sirva. Sirve muchísimo. Está sobrevalorada porque la admiramos en el lugar equivocado.
Nadie aplaude a quien hace lo mismo cada día durante tres años. Nadie celebra el martes número 417 en el que alguien se sienta a estudiar, graba una clase, corrige un ejercicio, sube un vídeo o vuelve a intentarlo después de que algo no saliera bien.
Lo que celebramos es el resultado final. El lanzamiento, el ascenso, la empresa que funciona, el proyecto terminado o el titular espectacular. Pero el resultado llega tan tarde que, para quien está empezando, casi no aporta nada útil.
La constancia real no es inspiradora mientras sucede. Es repetitiva, pesada y bastante poco glamurosa. Aun así, es ahí donde se acumula la diferencia.
- No necesitas que cada día sea brillante.
- No necesitas sentir motivación antes de empezar.
- No necesitas saber qué significará todo dentro de tres años.
- Necesitas hacer algo razonable con el día que tienes delante.
Cuando una decisión ajena te cambia la vida
En 2022, Udemy decidió retirar nuestros cursos de su plataforma porque consideraba que nuestro enfoque no encajaba con su marca. Respetamos aquella decisión, pero el margen fue de apenas 30 días para retirar y reorganizar un ecosistema enorme.
Hablamos de más de 20.000 vídeos y más de 200 cursos. Había que hacer copias de seguridad, recuperar materiales, migrar contenidos, subir clases, títulos, ejercicios y transcripciones a una plataforma nueva. Con María Santos pasamos semanas trabajando entre 16 y 18 horas al día para levantar Frogames Formación antes de que todo desapareciera.
Durante años había enseñado a más de 516.000 estudiantes en aquella plataforma. En 30 días, esa cifra pasó a cero. Sin contacto directo, sin nuevos estudiantes, sin la posibilidad de dar soporte a muchas personas que ya habían comprado formación.
La parte visible de aquella historia es que hoy Frogames Formación funciona, crece y es un proyecto del que estamos tremendamente orgullosos. Pero no fue un salto heroico. Fue una sucesión de jornadas de estrés, de trabajo constante y de tomar decisiones con el reloj en contra.
También tuvo un coste personal. María y yo éramos pareja entonces, y el trabajo se comió casi todos los espacios que deberían haber sido nuestros. Éramos un gran equipo profesional, pero esa dinámica acabó desgastando nuestra relación hasta que decidimos separar nuestros caminos como pareja.
Seguimos trabajando juntos y seguimos siendo un equipo muy sólido. Ella sostiene gran parte de la identidad visual, las redes sociales y el escaparate de la plataforma. Yo me centro más en crear contenidos, grabar cursos y mantener los proyectos en marcha. Pero sería mentira presentar todo aquello como una historia limpia de reinvención. Esa historia solo parece ordenada cuando la cuentas años después.
Hubo años difíciles. Hubo momentos en los que dejé de aplicar parte de lo que intento transmitir. Y hubo que buscar refugio donde se pudiera. Para mí, el yoga fue ese espacio: una forma de ordenar la cabeza, cuidar el cuerpo y recuperar algo de calma en mitad del ruido.
Dieciocho meses de trabajo para que una noticia parezca fácil
Hay anuncios que, cuando se publican, parecen inmediatos. Parece que alguien tuvo una idea, firmó un acuerdo y listo. La realidad suele tener muchas más hojas de cálculo.
Los cursos de Frogames Formación ahora permiten convalidar asignaturas del Grado en Ingeniería de Videojuegos de BATS, Business and Technologies School. Es una alianza que comenzó a gestarse mucho antes de que pudiera anunciarse como algo terminado.
Entre una conversación inicial y el resultado hubo unos 18 meses de trabajo. Meses de comparar asignatura por asignatura, adaptar temarios, revisar contenidos y crear formación nueva para cumplir el nivel académico necesario.
El primer cuatrimestre arrancó con seis asignaturas, alrededor de 140 horas de vídeo y unas 300 horas lectivas. El segundo cuatrimestre incorpora siete asignaturas más y 175 horas de contenido. En total, ya hay 13 asignaturas cubiertas.
Lo importante es que esta equivalencia no la valida Frogames. La valida una universidad que pone su nombre al lado del nuestro y que, por tanto, tiene mucho que proteger.
Quien quiera conocer el grado universitario y sus condiciones puede hacerlo desde BATS Universidad. También existe el camino inverso: si ya realizaste cursos de desarrollo de videojuegos en Frogames y tienes tus certificados, puedes consultar la posibilidad de convalidarlos dentro del grado.
Tres cursos nuevos para el segundo cuatrimestre
Para cubrir esta nueva etapa hubo que crear tres cursos completos desde cero. Cada uno supera las 100 clases. Solo este verano se produjeron cerca de 300 clases nuevas.
- Máster en Realidad Virtual con Unity: desde la teoría de la presencia hasta crear una build funcional para visor a 90 fps con Unity 6 y OpenXR. También puede realizarse con simulador, sin necesidad de comprar gafas de realidad virtual.
- IA para Videojuegos con Unity: inteligencia artificial aplicada dentro del propio juego, incluyendo algoritmos como A*, lejos de la moda de generar imágenes o texto.
- Análisis y recreación de 25 mecánicas de videojuegos: una desmontada práctica de sistemas presentes en juegos reales, como el parry de Sekiro, el sistema de lock de Dark Souls, los conos de visión de Metal Gear o mecánicas inspiradas en Hollow Knight y Breath of the Wild.
La historia final suena estupenda. Pero el valor real estuvo en cada clase difícil de producir, en cada temario que hubo que adaptar y en cada lunes sentado en el estudio haciendo que aquello avanzara un poco más.
La inteligencia artificial y la pregunta que importa de verdad
Estamos viviendo una contradicción enorme. Por una parte, todo el mundo vende formación en inteligencia artificial para programación, fotografía, marketing, vídeo, diseño y prácticamente cualquier sector. Por otra, hay empresas automatizando tareas y despidiendo a miles de personas.
Las dos cosas están pasando al mismo tiempo. A veces aparecen incluso dentro de la misma noticia.
No tiene sentido responder a esto con frases vacías. No sirve decir que la IA no afectará al trabajo, porque ya hay personas afectadas. Tampoco sirve afirmar que todo está perdido y que una herramienta va a eliminar cada profesión.
La conversación interesante está en medio.
¿Por qué algunas personas son reemplazadas mientras otras son promocionadas gracias a la IA? ¿Qué hace alguien el lunes posterior a aparecer en una lista de despidos? ¿Cómo se adapta una persona cuando una tarea que dominaba pasa a estar automatizada?
La formación importa, claro que sí. De hecho, la inteligencia artificial es una de las rutas más demandadas de la plataforma y puedes explorar los cursos de inteligencia artificial si quieres desarrollar esas habilidades. Pero no hay que convertir cada conversación humana en un anuncio de “fórmate y sálvate”.
La tecnología es parte del problema y puede ser parte de la respuesta. Lo que no puede hacer por nosotros es atravesar los meses en los que todavía no sabemos qué viene después.
Lo que haremos cuando algo se rompa
La sexta temporada de Frogmación Podcast va de esa parte intermedia. Habrá personas nuevas, volverán invitados de años anteriores y la pregunta no será solo cómo empezaron. La pregunta será qué se les rompió desde la última vez y qué hicieron después.
No qué aprendieron. No qué frase motivadora escribirían ahora mirando atrás. Qué hicieron al día siguiente.
Quizá fue buscar trabajo. Quizá fue llamar a alguien. Quizá fue salir a caminar, ir a la playa, tomarse un día libre o simplemente levantarse y seguir. Aunque parezca una tontería. Aunque no arreglara nada de inmediato.
Porque lo que no se puede automatizar no es una voz clonada, una cara generada o un guion producido por inteligencia artificial. Eso ya se puede hacer, y cada vez sale mejor.
Lo que sigue siendo difícil de fabricar es esto: una persona sentada un martes cualquiera, hablando de algo que todavía no tiene resuelto y continuando a pesar de no saber exactamente cómo acabará la historia.
Ahí empieza todo lo que merece la pena construir.
Si quieres recorrer una formación de forma ordenada, puedes consultar las rutas completas de aprendizaje de Frogames Formación. Y si algo se te ha roto este año, no hace falta explicar qué fue. Basta con preguntarte, con honestidad, qué vas a hacer el lunes siguiente.
Preguntas Frecuentes
¿Qué hacer cuando algo importante se rompe en tu vida?
Empieza por el siguiente paso posible. No necesitas tener un plan completo ni saber cómo terminará la historia.
¿Por qué las historias de éxito parecen más sencillas de lo que fueron?
Porque suelen mostrar el problema y el resultado, pero eliminan los meses de incertidumbre, trabajo y decisiones intermedias.
¿Es necesario tener motivación para empezar de nuevo?
No. La claridad y la motivación muchas veces aparecen después de empezar a moverte, no antes.
¿Qué importancia tiene la constancia cuando atraviesas un cambio?
La constancia permite acumular pequeños avances incluso cuando todavía no puedes ver un resultado claro.
¿Cómo está cambiando la inteligencia artificial el trabajo?
La IA está automatizando algunas tareas y transformando otras, haciendo que aprender, adaptarse y desarrollar nuevas habilidades sea cada vez más importante.